
¿Por qué ahora? Porque los libros llegan a mi vida cuando deben, cuando estoy abierta a recibirlos y sobre todo…mágicamente cuando los necesito para ilustrar algún taller.
La elegancia del erizo, esta maravilla que ya tiene unos años, exactamente es de 2006, llega a mí en un momento precioso en el que soy capaz de ver muchas más capas que de otra forma se me hubieran escapado.
«Nunca vemos más allá de nuestras certezas y, lo que es más grave todavía, hemos renunciado a conocer a la gente, nos limitamos a conocernos a nosotras mismas sin reconocernos en esos espejos»
Con citas así quién no está dispuesta a sumergirse en este océano de sabiduría, filosofía, referencias literarias y cinematográficas y mucho humor irónico por parte de ambas protagonistas.
Las dos sometidas a un mundo que las encasilla y del cual se escapan por las ranuras que abren en su mente.
Un libro que habla del suicidio desde una mente de once años y del por qué sin que parezca banal, que habla de relaciones de poder, de la poca educación que tenemos con las demás personas en ocasiones y de la sorpresa cuando algo inesperado llega a nuestra vida y no nos creemos merecedoras de ello.
«Si en nuestro universo existe la posibilidad de convertirse en lo que una no es todavía ¿sabré aprovecharla y hacer de mi vida un jardín distinto al de mis ancestros»
Romper con la familia y sus creencias y guiones, situarnos donde queremos estar en nuestras vidas sin tener que disimular en ellas, aceptarnos tal y como somos.
«Me trae sin cuidado el lugar en el que me encuentre, siempre y cuando tenga la libertad de moverme sin obstáculos dentro de mi cabeza»
Pensar con libertad y desde la libertad, sin cortapisas, sin que importe el que dirán, dando alas a lo que siento, a lo que imagino, a lo que es o podría ser posible.
Yo sigo fascinada con esta lectura, que se llevó al cine en 2009, pero que no está ni mucho menos a la altura de la novela.
