Hoy nos sumamos al llamamiento de Sincronía Wirikuta para encender en nuestro altar virtual una vela especial por Gaza, por todo lo que está pasando allí y que empobrece nuestro planeta espiritualmente, como en tantos otros países en que la guerra está asolando todo.
Para ello hemos elegido en nuestra ofrenda un pasaje del libro Palestina tiene nombre de mujer con la ilustración de Iris Serrano y el texto de Iván Prado.
Este pasaje del libro es estremecedor y tiene mucho que ver con ese rezo a la infancia y a preservar tantas vidas inocentes.
Madre
Dónde descansan sus sueños y sus pesadillas,
dónde jugarán sus pies descalzos,
qué colores se reflejan en su ojo negro carbón.
Hay días que lo llamo en silencio cuando miro la calle vacía,
recojo sus juguetes fantasma por la casa,
le hago su comida favorita aunque ya no se siente en su sofá a comer.
Es al atardecer, cuando se pone el sol sobre los muros,
que puedo oír sus gritos de felicidad al lanzarle unas canicas de cristal.
Hay una foto suya a la entrada del campo,
donde dejo las flores y los turistas sacan fotografías,
que me recuerda que no es solo mío, de mi familia,
que me recuerda que no era un accidente
o que se lo llevó una enfermedad,
que me recuerda que mis soledades son las de un pueblo
y que su muerte es la nuestra, la vuestra, la de todos.
Y sólo lloro cuando cae la noche
porque sé que la luna se viste de estrellas
para arroparlo allí donde descansa.
Deseo contarme sus triunfos de infancia por desplegar.
Nuestro altar espejo queda encendido con la esperanza de que esta y otras guerras acaben y podamos vivir en paz y armonía.
Aprovechamos este llamado para compartir la campaña de Pallasos en Rebeldía (@en_rebeldia) que están trabajando junto a Gaza Stars Circus School (@gazascs) para hacer llegar ropa, medicamentos y alegría en forma de circo y música a los pequeños de los campos de refugiados en Gaza. Creemos que el trabajo que están realizando suma en esta misma intención unificadora a la que apelamos.
