
Este jueves comenzamos el viaje de nuestras vidas a través de Fotogenograma y lo hicimos teniendo como referencia esta joya de Maryse Condé, fallecida hace unos días.
Corazón que ríe, corazón que llora es una lectura deliciosa de su infancia en la isla de Guadalupe, dónde nació, cómo se crio, lo que sentía, veía…nos ha servido como guía para empezar a establecer la línea de vida con la que trabajaremos diseñando el genograma de cada una y que irá acompañado de fotografías de cada etapa del camino.
El libro, autobiográfico cuenta la historia de vida de la protagonista y de la importancia de cada cosa que pasa en su familia. Puedes oler el aire, degustar la comida, sentir el calor. Con esta referencia, nuestra línea de vida será como caminar por el camino de baldosas amarillas, poniendo un pie detrás de otro para ir descubriendo todo aquello que ha ido formando parte de nuestras vidas.
Un viaje profundo a lo más hondo de nuestro ser con un grupo maravilloso que se sostiene y acompaña con mucho amor y buentrato.
Así da gusto!
