
Todavía estoy procesando esta película tan dura como necesaria.
Costó que la exhibieran en salas y cuando la ves entiendes el por qué…
El dinero que mueve la trata de niñxs alrededor del mundo en su explotación sexual en todos los sentidos pone los pelos de punta.
A través de esta historia real se muestra el caso de dos hermanos hondureños que son secuestrados por una mafia de pedófilos y pederastas y el cómo un agente estadounidense decide ir a su rescate.
Lo peor es el viaje, ver todo el proceso de captación, secuestro, abuso…viendo en todo momento lo que hacen con lxs niñxs. Esto es un aviso porque las escenas no son amables, aunque no hay ninguna explícita.
Es necesaria tanto de ver como de recomendar porque esto tiene que parar ya!! no puede ser posible que el negocio de la pedofilia haya subido un 5.000% en los últimos años…¿Qué nos está pasando como seres humanos que consentimos esta barbaridad? Si ya nos pasamos el día denunciando y aboliendo la prostitución, cuando esta se ceba en criaturas es devastador imaginar lo que deben sentir cuando ni siquiera saben qué está pasando.
Al final hay un mensaje desolador y esperanzador a la vez para que la película se vea cuanto más mejor y tomemos conciencia de que esas criaturas pueden ser las nuestras.
Brutal!
