
El lenguaje importa.
No sólo importa cómo lo usamos para relacionarnos con las demás personas, también importa cuando lo usamos para nombrarnos, para pensarnos.
¿Qué dices de ti misma?
Hablarnos con amor y con buenas palabras forma parte del proceso de buentrato.
Si nos acostumbramos a quitarnos esas etiquetas que otras personas han tejido para nosotras, seremos libres de renombrarnos desde otro lugar.
También importa nombrar a otras personas, para bien o para mal correctamente.
Vivimos en una sociedad en la que se pervierte el lenguaje para que lo suframos día a día, te dicen de mil maneras distintas que no eres válida, pero no con palabras feas…sino con palabras enmascaradas: Revitaliza tu cuerpo, rejuvenece tu cara, flexibiliza tu piel…o lo que es lo mismo: estás teniendo una edad en la que nos molesta que muestres tus arrugas, tus canas, tus lorzas y eso no lo vamos a consentir. Te vamos a insultar suavemente para que entres en nuestro ciclo capitalista y te hagas todo lo que te sugiramos para parecer otra.
Con lo que me ha costado ser como soy, pensar lo que pienso y no renunciar a nada de mí misma, que no me vendan motos.
Si me llaman gorda, vieja y fea, que me lo digan con palabras que sean sinceras, y se dejen de tonterías.
Sí, con la edad mi cuerpo ha cambiado, he madurado y doy gracias a la vida por seguir en ella y en cuanto a belleza…quién decide los cánones?
Lo importante es estar a gusto con lo que tenemos, no escuchar lo que nos llega de fuera de personas sin criterio ninguno y que sólo buscan enriquecerse a nuestra costa.
