Seguimos negociando

En la última entrada os dejaba dos recursos estupendos para empezar a negociar con nosotras mismas, antes de llegar a negociar con otra persona y más concretamente a la hora de llegar a negociar en pareja. En esta ocasión vamos a profundizar algo más con dos recursos que nos ayudan a entender a esa otra persona con la que vamos a convivir.

El primer recurso son los lenguajes del amor.

¿Qué es para ti el amor y cómo lo expresas?

No todas las personas lo hacen de la misma forma ni lo entienden de la misma manera. Esta herramienta es fundamental para no frustrarnos teniendo expectativas que no van a cumplirse. Cada cual ama a su manera y al igual que hay personas que abrazan, dicen te quiero y no les cuesta, a otras no les sale de forma natural porque no lo han aprendido así, esas personas quizás se relacionen amando a través de regalos, hacerte una comida rica, pasar contigo tiempo de calidad…Todas son formas lícitas de amar. Si identificas cuáles de esos lenguajes hablas tú y cuáles quienes te rodean, la vida se vuelve más fácil.

Este ejercicio es parte de un libro homónimo de Gary Chapman.

El segundo recurso es más complicado. Se trata de un contrato de pareja que debería establecerse antes de llegar a convivir. No siempre es así y luego nos encontramos con sorpresas innegociables, tal y como veíamos en el post anterior.

Cada punto del contrato debería ser consensuado por las dos partes, no acercarnos a él pensando que más tarde la otra persona cambiará de opinión, porque aquí es donde empezamos a equivocarnos.

Es imprescindible que se traten todos los puntos y más si son necesarios porque una vez que empieza la convivencia van a ir saliendo uno tras otro y no vale improvisar sobre la marcha. Lo importante debería negociarse antes, no después. Algunas cosas las podremos hacer durante, pero entonces podemos volver a renegociar dónde estamos, si queremos modificar algo y hacia dónde vamos.

Toda pareja es contractual y deberíamos hacer una revisión al menos una vez al año, como si fuera una ITP (inspección técnica de la pareja)

¿Qué tal si la ponemos en marcha?

Deja un comentario

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close