¿Cómo llevas estar abierta a recibir?
Estamos tan acostumbradas a dar y a estar todo el día volcadas en satisfacer lo de otras personas que nos cuesta la vida abrirnos a recibir.
Estamos en periodo vacacional y es un buen momento para poner en práctica el cuidado mutuo y dejarnos querer.
No tienes que hacerlo todo tú, deja que también participen otras personas aunque no lo hagan exactamente como tú querrías. En esas expectativas pones tanto empeño que te pierdes el ver cómo se puede hacer de otra manera y de cómo tú puedes delegar y descansar.
Ábrete a lo que te da el universo, ábrete a recibir, a la abundancia y verás cómo empiezas a sentir otras cosas.
Sistémicamente nos enganchamos a movimientos de lealtad que nos llevan al no merecer, quizás porque nuestros anteriores no tuvieron esa suerte, pero esa no es nuestra vida.
Venimos a esta vida a honrarla y disfrutarla y eso supone dejar las cargas sistémicas con esos anteriores y vivir la vida tal y como la queremos vivir, abiertas a la suerte de recibir, de merecer de llenarnos de todo lo que nos llegue.
Aceptar recibir es también asentir a nuestra vida, es asentir a que puede ser diferente, a que podemos elegir dejar esas cargas y tomar sólo lo que nos corresponde.
Puedes usarlo como un mantra dando unos toques suaves durante un minuto al día justo en el timo, una glándula que nos reprograma.
No cuesta nada y los resultados son estupendos.
¿Te animas a recibir?
