
¿Cómo podemos estar dentro de una relación de maltrato y no ser conscientes?
¿Cómo es posible que una mujer autónoma, independiente, inteligente, se meta en una relación de maltrato?
¿Cómo tardamos tanto en darnos cuenta?
Cuando hablamos de Violencia de género tenemos que tener en cuenta muchos factores. Como suelo decir en los talleres el maltratador no te da una bofetada nada más conocerle, no te insulta, no te veja sin más…es un proceso lento en el que vamos entrando de a poco, como la rana que se hierve en el cazo y cuando el agua comienza a quemarte ya no eres capaz de salir ilesa de esa situación.
En Formas de estar lejos de Edurne Portela se ve este proceso de tela de araña que va envolviendo a la protagonista hasta asfixiarla dentro del nido que ella misma ha ido construyendo.
Muy interesante sus pensamientos, el cómo la descoloca lo que hace su maltratador pero rápidamente lo excusa.
También es estupendo meterse en la mente de él y entender cómo no se ve como un maltratador, como tergiversa todas sus acciones, como es el amigo majo y encantador de puertas para afuera…cómo engaña a todo el mundo menos a ella.
Dejar una relación de maltrato es un largo camino, primero de autoconocimiento y escucha, luego de volver a recuperar la autoestima, el quererse, el validarse una misma, el volver a la mirada que necesitamos, que es la nuestra. Es un camino de espinas que sortear y es mejor siempre en compañía.
Estas herramientas son las que damos en nuestros talleres para que, si alguna vez nos enfrentamos a estas situaciones, tengamos al menos claro hacia adónde debemos encaminarnos.
Estamos tan pervertidas por el amor romántico que su deconstrucción es la más ardua tarea.
Trabajaremos con él en nuestro próximo taller de Relaciones sistémicas.
Magnífico libro.
