Secretos familiares

¿Cómo nos afectan los secretos familiares?

Este trimestre estamos trabajando en Genograma literario con Los astronautas, de Laura Ferrero, y estamos descubriendo cómo afecta a la vida de la protagonista todo aquello que no le han contado sobre su familia.

Este y otros libros nos sirven de excusa para mirar hacia nuestros sistemas y ver cómo nos han afectado esos secretos, que muchas veces incluso se desconocen, y que salen a la superficie en forma de síntomas.

Llegamos al mundo en una familia única y exclusiva, parecida eso sí a otras familias, pero con sus propias normas. Todo aquello que existía en ella y que pasó en ella antes de aparecer nosotras en este mundo también forma parte de nuestra historia y nos afecta de alguna forma si recae en nosotras la tarea de sanar ese sistema.

Eso de sanar el sistema suena muy elocuente pero si tú eres esa persona que ha roto con los patrones del sistema, que has dicho basta, que has metido las narices en papeles e historias para conocerte mejor y conocerles mejor, esto te interesa.

Secretos hay en todas las familias. Algunos no serán importantes pero otros serán de vital importancia para conocer qué nos pasa y cómo nos sentimos.

¿Qué tipo de secretos pueden afectarnos?

Por ejemplo y siguiendo con el libro, el invisibilizar a una de las partes de la historia. En el libro la borra literalmente haciendo desaparecer fotos y restos de lo que fue esa historia. ¿Cómo vamos a saber quiénes somos si nos ocultan una parte importante de quiénes fueron nuestros antepasados?

Hay una herencia genética y otra epigenética. No tenemos por qué parecernos exactamente a nuestros padres, podemos hacerlo aleatoriamente a otro miembro de la familia, pero, qué pasa si ese miembro es un total desconocido para nosotras. ¿Cómo puedo parecerme a un abuelx que no conocí, a un tíx que no se nombra, a un bisabuelx que abandonó a su familia y se le mató en vida en ese momento?

Esto es lo que nos afecta. Todo lo excluido aparece de alguna forma en nuestras vidas y lo hace de diversas maneras: en forma de enfermedad física o mental, en carencias, injusticias, patrones de conducta repetitivos…

Sacar a la luz esos secretos beneficia a la familia, al sistema. Cada persona hizo lo que hizo con unas circunstancias concretas y no estamos aquí para juzgarlos sino para reconocerlos y darles su sitio en el sistema. No se trata de perdonar lo imperdonable, ni de justificar lo injustificable, sólo de mirar con neutralidad, observar esas circunstancias y poner mucha compasión en esa mirada.

Esos secretos pueden convertirse en traumas y esos traumas también se heredan. Esa epigenética de la que hablaba antes también nos hace heredar cosas que están en el sistema antes que nosotras y que nos vamos a comer con patatas.

Así que si sientes que hay algo en tu familia que no te cuentan, alguien o algo de lo que no se habla, mira a ver cómo te afecta en tu día a día, en tu trabajo, en tus relaciones. Poner el zoom en esa parte de tu vida es posible a través de trabajos terapéuticos como las Constelaciones familiares. No te van a decir qué pasó, pero sí darte una pista de cómo enfocarlo para dejar cada cosa en su sitio y liberarte de las lealtades que lo envuelven.

A través de estos trabajos terapéuticos vamos viendo cómo en los sistemas se ha invisibilizado el incesto, los embarazos, los abortos, la homosexualidad, las dobles familias, los abandonos, los asesinatos, las violaciones, las discapacidades…y cómo esto afecta generaciones después a quienes se acercan a trabajar su genograma o hacen terapia para intentar conocerse un poco mejor.

Si te resuena podemos trabajar juntas.

Deja un comentario

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close