
Este domingo volvemos a las calles para que se entienda que no damos un paso atrás. Volvemos divididas y eso me sigue apenando, pero volvemos.
Se hace necesario reivindicar un año más que seguimos luchando por la abolición de la prostitución, por la libertad de quienes no la pueden ejercer, por salarios dignos por el mismo trabajo, por la conciliación, por la corresponsabilidad, por jornadas que nos permitan tener también una vida fuera del trabajo, por una vivienda digna donde poder cobijarnos, por nuestros derechos como seres humanos-que no es poco-, por defender nuestros cuerpos, porque no nos vendan, no nos casen de cualquier forma y sin consentimiento…
Para acallar esas voces de la manosfera que se empeñan en gritar que ya lo tenemos todo, que cada vez queremos más cosas, que nos quejamos por gusto, que ellos tienen derecho también a piropearnos, mirarnos, tocarnos y follarnos…
Un año más sumándonos al manifiesto feminista, y ojalá fuera el último, pero no tengo tanta fe.

El Movimiento Feminista de Madrid convoca a las mujeres ya toda la ciudadanía a manifestarse frente a la barbarie patriarcal de las guerras, genocidios y masacres contra la población. La época actual es una de las más violentas de las últimas décadas, que toma también la forma de regímenes de apartheid y discriminación contra mujeres y niñas. Esta realidad atraviesa a millones de mujeres desde el ámbito público a la esfera privada, porque la barbarie patriarcal está también en el interior de las casas. Frente a ello, el feminismo, como movimiento internacionalista , se alza con la fuerza de décadas de lucha y el impulso de miles de mujeres en el mundo que protagonizan las marchas del 8 de marzo, por ellas mismas y por todas las que no pueden hoy hacerlo.
Nos dirigimos a todas, ¡esta lucha es nuestra! La política patriarcal intenta fragmentarnos, hacernos creer que estamos divididos, pero aquí estamos: unidas, organizadas, resistimos a las estrategias de desgaste, ¡Somos el movimiento feminista!
¡Nos vemos el domingo en las calles!
