
Acabo de terminar en Netflix Sex education y tengo que decir que se va superando en cada temporada y en esta especialmente, dejando atrás el utópico instituto al que van lxs protagonistas.
Me ha gustado mucho la forma de enfocar la diversidad sexual e identitaria, sin estridencias, sin etiquetas, todo bajo un paraguas queer, que no quiere decir otra cosa que raro o poco convencional, y que le da un sentido actual a lo que pasa en nuestra sociedad.
Personas de cualquier condición, religión, gustos…respetándose, dándose espacio y por supuesto hablando de ello. Ojalá fuera tan sencillo.
Atreverse a decepcionar a las demás personas para entender que a quien tienes que amar tal y como es, es a ti misma, me parece revolucionario.
Deberíamos decepcionar más y aprender a querernos tal y como somos, sin esperar a que ese amor o respeto vengan del exterior.
Podemos entender a quien tenemos enfrente sólo con pensar en un espejo y sentir cómo nos gustaría ser tratadas.
Cuando a diario escuchamos casos de acoso escolar y cómo nadie pone solución, nos estremecemos pensando en esxs adolescentes que algún día fuimos nosotras y en cómo nos ha afectado en nuestras vidas.
Amemos a lxs demás tal como son, empezando por nosotras mismas, decepcionemos a quienes no nos quieran como somos y vivamos la vida que queremos vivir, que finalmente sólo tenemos una y es esta, ahora.
Disfrutad de esta serie porque no tiene pérdida: sexualidad, maternidad, acoso escolar, autoestima, relaciones paterno-materno/filiales, abusos sexuales…
