Malditas creencias

Todavía estoy digiriendo esta serie…
Después de terminar el año con el taller de (Des)apegos sigo alucinando con todo lo que nos puede entrar en esas cabecitas que se están formando, cómo asimilamos todo como cierto, cómo no nos rebelamos ante lo que tenemos alrededor porque es nuestra forma de pertenecer al clan y cómo todo ese aprendizaje acaba calando de tal forma en nosotras que lo arrastramos como algo normalizado en nuestras vidas.
Es una serie aterradora por lo que muestra y por lo que calla…
Coincidiendo este trimestre con el taller de Crisis y duelos me parece importante subrayar que algunos laberintos de nuestra infancia se despiertan en la edad adulta en forma de traumas porque no han sido vistos, porque en aquel momento no éramos capaces de entender lo que nos estaba pasando y porque ahora es cuando la culpa por no haber puesto freno a ciertas actitudes nos da en toda la cara.
En los grupos utilizamos siempre la mejor herramienta: La mirada compasiva. Mirar atrás a esas niñas con todo el amor del mundo y entender que hicieron lo que pudieron, con las herramientas que tenían a mano, y pensando sólo en sobrevivir.
No se las puede culpar ni responsabilizar de decisiones y acciones que estaban en manos de personas adultas.
Lo importante es acompañarlas en el presente a revisitar aquello con amor, abrazarlo y atravesarlo, realizando, ahora sí, el duelo que quedó pendiente y aprendiendo a vivir con ello sin que afecte al desarrollo de su vida normal.
Qué importante también es encontrar a maravillosas profesionales que te ayudamos a hacerlo más amable.

Deja un comentario

search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close